Transparencia

Cómo medimos el uso

Qué registra el sitio sobre tu visita, qué no registra, con qué herramienta y cómo pedir que no te mida.

Por qué se mide

El registro es parcial y va a seguir creciendo por un tiempo. Saber qué se busca y no aparece es la única forma honesta de decidir qué sesión se procesa primero: sin esa señal, el orden lo pondría la intuición de quien construye el sistema en vez de la necesidad de quien lo consulta.

La medición existe para eso y se declara acá, del mismo modo en que se declara la procedencia de cada fragmento. Un sistema que le pide confianza a la ciudadanía no puede medirla en silencio.

Qué se registra de tu visita

De cada visita se registran las páginas que se abren y en qué orden, cuánto tiempo estuvo cada una a la vista, hasta dónde se bajó en la página y si hubo interacción o sólo lectura.

De lo que hacés se registran las búsquedas y sus filtros, las preguntas en lenguaje natural y cómo terminaron, los clics en las citas, el copiado con cita, el uso del visor de sesiones, las descargas y los enlaces que te llevan fuera del sitio.

De tu equipo se registran el tamaño de pantalla, el idioma del navegador, el huso horario y la hora local, el tipo de conexión y las preferencias de accesibilidad que el navegador declara, como modo oscuro o movimiento reducido. Eso último sirve para saber si el sitio se está usando desde un celular con conexión pobre o desde un escritorio, que cambia qué hay que optimizar.

Qué identifica y qué no

Mientras el acceso es restringido, cada visita se asocia a un identificador derivado de tu correo con una función criptográfica de un solo sentido. Ese identificador permite ver que una misma persona volvió, y no permite reconstruir el correo del que salió.

El correo no sale del servidor. Sí sale el dominio —la parte que va después del arroba—, porque saber si el sitio lo está mirando un organismo, una universidad o la prensa es parte de lo que hay que entender durante el acceso anticipado.

La herramienta de medición agrega por su cuenta el país y la ciudad aproximada desde la dirección IP, el navegador y el sistema operativo, y desde dónde llegaste. Ninguna de esas cosas las provee el sitio.

El texto de lo que buscás sí viaja

Los términos de búsqueda y las preguntas se registran con su texto, recortados a los primeros cien caracteres. Es la decisión con más superficie de privacidad de todo el sistema y por eso está escrita acá y no en una nota al pie.

La razón es que sin el término no hay forma de saber qué le falta al registro, que es la pregunta que justifica medir. Si en algún momento el criterio cambia, se retira el texto y quedan la forma de la consulta —largo, cantidad de palabras, si era una pregunta— y su resultado, que ya se miden por separado.

No escribas en el buscador nada que no pondrías en un registro público. El sitio consulta material parlamentario publicado: no hay ningún motivo para que una búsqueda contenga datos personales.

Qué no se hace

No hay publicidad ni señales publicitarias: las cuatro categorías de consentimiento que habilitarían perfiles comerciales están denegadas de forma permanente, no por configuración que alguien pueda cambiar sin tocar el código.

No se sigue tu navegación fuera de este sitio, no se compran ni se cruzan datos con otras fuentes, y no se arma ningún perfil que se entregue a terceros.

La medición no alimenta ninguna decisión sobre personas: no cambia qué ves, no restringe accesos y no se usa para evaluar a quien consulta.

Con qué herramienta

Se usa Google Analytics 4. Eso significa que los datos descritos acá se procesan en servidores de Google, fuera de la Argentina, bajo las condiciones de ese servicio. Es una transferencia internacional de datos y corresponde decirlo con todas las letras.

La herramienta deja en tu navegador dos cookies propias del sitio, que vencen a los dos años y sirven para reconocer que una misma visita continúa. Si el sitio se despliega sin la configuración de medición, no se carga ningún archivo de terceros y no se deja ninguna cookie.

Cómo pedir que no te midan

Al pie de cualquier página hay un botón que dice «No medir mi navegación». Al usarlo, la medición queda desactivada en ese navegador hasta que la vuelvas a permitir, y el sitio deja de escribir cookies de medición.

La preferencia se guarda en el navegador, así que hay que fijarla una vez por navegador y por dispositivo. También se respeta la señal automática de control de privacidad —Global Privacy Control— que algunos navegadores envían: si tu navegador la manda, no hace falta que hagas nada.

Optar por no ser medido no cambia en nada lo que podés consultar. No hay ninguna función del sitio que dependa de aceptar la medición.

Marco normativo

El tratamiento de estos datos se encuadra en la Ley 25.326 de protección de datos personales. La medición es propia del sitio y tiene una finalidad declarada: entender el uso para decidir qué construir.

Tenés derecho a acceder a tus datos, a rectificarlos y a pedir su supresión. El canal para ejercerlo es el mismo que el de cualquier otra consulta sobre el sistema, en la página de cómo reportar un error.

Este documento no es un dictamen jurídico y describe lo que el sistema hace hoy. Si la práctica cambia, cambia primero esta página.

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